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Madreat

Los puestos de comida callejera están presentes en muchos países. En Asia y América son todo un estilo de vida; en Estados Unidos los camiones con comida existen desde hace más de un siglo, pero ha sido recientemente cuando su oferta ha dado un paso más, ofreciendo comida de calidad y huyendo de la monserga de que comida rápida es sinónimo de comida grasienta y poco saludable. Muchos chefs reconocidos se han apuntado a esta moda. Uno de ellos, José Andrés, triunfa en Washington con su Pepe food truck y sus bocatas de escalivada o jamón serrano.

En España esta idea está todavía despegando pero podemos encontrar algunas iniciativas como las de Gastón Gabrielli en Barcelona con su Eureka Street Food o Koldo Royo en Palma de Mallorca.

En Madrid se quiere rizar el rizo y organizar un streetfood market en el que un fin de semana al mes podamos encontrar numerosas ofertas gastronómicas de calidad en un ambiente desenfadado.

El experimento de llama Madreat y comienza ¡¡este mismo fin de semana!!

¿Qué me voy a encontrar? Puestos de hamburguesas como los de Caravan Made, Arzábal, Goiko grill o las de buey Wagyu de La Gastrocaravana, los vinos de Flying Cow, comida sureña y tejana de Mo´smoke, quesos de La Cabezuela (premiado como uno de los mejores quesos del mundo), ensaimadas de Formentor, cocina mexicana de María Bonita, italiana de Mercato Ballaró (del que ya os hemos hablado), otro de cervezas La Virgen, cupcakes, crepes, cookies de Lise&Leti, sándwiches y empanadas chilenas de San Wich y otras delicias.

¿Dónde? Jardín Botánico de la Universidad Complutense (Avda. Complutense, 12)

¿En qué horario? Sábado de 12:00 a 00:00 horas y domingo de 12:00 a 18:00 horas.

¿Cuándo será la próxima cita? el tercer fin de semana de cada mes.

Pues ya está todo dicho. Ahora sólo falta decidir por dónde empezar… ¡Buen provecho!

Ramen Kagura

La semana pasada el grupo Hanakura abrió un segundo restaurante en Madrid, esta vez muy céntrico, junto a la Plaza Mayor, y especializado en ramen (sopa de fideos largos de trigo acompañada de carne y verduras).

En Ramen Kagura la carta es muy sencilla, aunque a primera vista parezca complicado elegir. Por cierto, ¿no os recuerda a un auténtico menú japonés? Si no fuera por el símbolo del euro, creeríamos estar en un ramen bar de Tokio.

carta

Si además añado que nada más sentarte te sirven una jarra de agua y que no tienen postres, no hay duda: es un auténtico ramen bar.

Como os digo, aunque la carta parece complicada en realidad se trata del mismo plato presentado con más o menos ingredientes. El básico lleva los fideos, cebolleta fresca, medio huevo pochado, algas y un trozo de pastel de pescado. Lo que tienes que elegir es si los quieres con caldo o sin él y si prefieres extra de carne de cerdo guisada o no. Además puedes pedir el caldo con tres sabores diferentes: el original (Tonkotsu) a base de huesos de cerdo, con salsa de soja (Shouyu) o con salsa miso (Miso).

Sea cual sea la opción, también puedes añadirle algún ingrediente extra (más algas, más cebolleta, más huevo, más fideos…) o convertir el plato en un menú. En este caso, a la sopa le puedes sumar un plato de gyozas, de karaage (pollo frito rebozado), de arroz con carne o sólo arroz blanco. Los precios, como podéis ver, van desde los 9 € a los 13 €.

Nosotros pedimos un menú de fideos con salsa original y karaage y otro plato de ramen con salsa de soja. Ninguno de los dos llevaba extra de carne y os puedo asegurar que fueron raciones muy contundentes. Tanto, que ninguno nos lo terminamos.

Un aviso, el sabor de esta sopa es un tanto fuerte y puede resultar demasiado salada y potente para algunos paladares.

Un tanto positivo para Ramen Kagura es que tanto el caldo como los fideos son caseros. Pero lo que mejor impresión me causó fue ver a muchos japoneses entrando aquí. Lo curioso era que ellos entraban, comían a toda velocidad y dejaban la mesa libre (como hacen en Japón), mientras que los españoles nos lo tomábamos con nuestra calma habitual.

En resumen: japonés, comida abundante y barato. Suena bien, ¿no creéis?

 

Ramen Kagura
Calle de las fuentes, 1
Teléfono: 91  548 36 06
ramenkagura.com

Nonsolocaffé

¿No os pasa que cuando conocéis un local cerca de vuestra casa, del que os han hablado muy bien, con eso de que está cerca y podéis ir cualquier día, lo vais dejando y dejando y al final casi no entráis?  Pues eso es lo que me ha pasado con este nonsolocaffé. Y para mi vergüenza, porque encima me ha gustado muchísimo. Así que yo quejándome de no encontrar restaurantes italianos decentes y tenía uno cerca de casa bien interesante.

Pues bien, lo cierto es que el otro día íbamos con idea de comer en otro sitio, pero como casi nunca llamamos para reservar al llegar nos encontramos con que estaba cerrado por vacaciones. Entre que era algo tarde, teníamos mucha hambre y no queríamos pensar, decidimos entrar a nonsolocaffé que estaba muy cerca y del que teníamos buenas referencias.

El local es pequeño y queda dividido en varios ambientes: la terraza en la calle, un lounge donde desayunar o tomar una copa, un par de mesas en el pasillo para picar algo rápido y el salón, también pequeñito.

Así como digo que me gustó mucho, he de señalar que fueron muyyy, pero que muyyy lentos. Primero no tenían bastantes cartas (¡y solo había 4 mesas más!), luego tardaron en tomarnos nota y no digo ya en traer el primer plato.

Por suerte para nuestra hambre canina nos ofrecieron (y cobraron) un aperitivo a base de queso Lodigiano. Queso del municipio de Lodi, al estilo del Parmigiano pero más suave, cortado muy finito en forma de flor (al estilo del Tête de moine), que estaba muy gustoso.

Después, optamos por una especialidad del local: unos buñuelos de masa fina acompañados de embutidos italianos y confitura de arándanos. Estaban riquísimos. Al verlo me pareció un plato potente que nos iba a llenar mucho para disfrutar del segundo, pero no. Los buñuelos se deshacían en la boca y estaban muy suaves de sabor. El embutido, cortado muy finito, estaba también bastante sabroso.

 

De segundo, seguimos con un risotto de jamón ahumado y manzana y con unos raviolonis rellenos de vieiras y gambas. A cada cual más delicioso.

Vistos así los raviolonis dejan mucho que desear, pero es que como me pasa tantas veces, me lanzo a comer antes de darme cuenta de que no le he hecho la foto respectiva. Ups… Os aseguro que la presentación era mucho mejor de lo que se ve.

Este plato me desilusionó al principio porque no venían más que 4 raviolonis y 3 gambones y pensé que era el típico plato de pasta grande con el que te quedas con hambre, pero no. Tenían mucho relleno y para mi incredulidad llenaban bastante.

De postre pedimos un tiramisú que estaba muy rico, aunque para mi gusto se notaba demasiado el licor del bizcocho.

Como curiosidad, no sirven pizzas y dicen que tienen uno de los mejores desayunos de Madrid.

 

Nonsolocaffé
Calle Ríos Rosas, 52
Teléfono: 91 533 61 08
nonsolocaffé.es

 

Fotos: Punt/web nonsolocaffé

 

Picsa

Como sabéis la filosofía de este blog es la de hablar sólo de los sitios que nos parecen interesantes y que recomendaríamos sin ninguna duda a nuestros amigos. Por eso nunca escribimos sobre restaurantes que nos han decepcionado.

Puede suceder, como en todo, que el día que vayáis a un sitio que os hemos recomendado no estén muy finos y no tengáis la misma opinión que nosotros, o al contrario, que nos hayáis insistido en ir a conocer un local y luego los decepcionados hayamos sido nosotros.

Por eso, para escribir esta entrada hemos tenido nuestras dudas. Nos habían hablado maravillas de él, es un proyecto de los dueños de Sudestada y Chifa (con lo cual la expectativa era alta) y como lo tenemos cerca de casa era un lugar al que íbamos a acudir en cuanto pudiéramos. Pero a una mitad de Punt le gustó mucho y a la otra, curiosamente la que escribe, no le convenció mucho. Así que para seáis vosotros mismos los que le deis una oportunidad y decidáis si os convence o no, aquí va nuestra reflexión sobre Picsa.

Para empezar, Picsa es un restaurante de pizzas argentinas. ¿Y como son las pizzas argentinas? Pues están a medio camino entre las masas finas italianas y las gruesas masas estadounidenses. Las argentinas necesitan menos fermentación y éstas en concreto reposan 24 horas, se cuecen dos veces y en lugar de la base tradicional de queso mozzarella llevan una mezcla (¡secreta!) de tres quesos.

El local está decorado a modo industrial. Azulejos blancos, fluorescentes en el techo, la cocina a la vista… Engaña un poco porque es muy luminoso y da la sensación de amplitud, pero no hay espacio para muchos comensales y se llena enseguida. Si no quieres esperar, puedes pedirlas para llevar.

La carta no es muy amplia y para mi horror todas las pizzas llevan aceitunas (¡sí, soy de las pocas personas que odian las aceitunas, qué le voy a hacer!). En Argentina es típico compartir la pizza, por lo que el tamaño de éstas está pensado para dos personas. También se pueden pedir porciones sueltas o que cada mitad tenga un sabor diferente.

Para abrir boca elegimos la fainá. Una masa de harina de garbanzos, con carne curada, rúcula y vinagreta de Pedro Ximénez. Estaba buena, sí, pero me parece muy caro cobrar 5 € por esta porción. Además, la exagerada cantidad de rúcula enmascaraba el sabor de la carne.

Después pedimos una mitad de pizza con queso azul y setas y la otra mitad Napolitana (tomate, berenjena, albahaca, queso y aceitunas).

La masa estaba muy buena: esponjosa, más parecida a pan y no tan saciante como parece a simple vista. Aunque con estos dos platos tuvimos más que suficiente.

Me gustó que no fueron nada tacaños a la hora de añadir los ingredientes, pero me pareció que el queso azul se comía el sabor de las setas. La mitad Napolitana me gustó más (a pesar de las aceitunas).

A su favor: la masa (decididamente, sí), la cantidad de ingredientes y que tienen cervezas La Virgen (una grata sorpresa siempre). Pero, pero…

No sé porqué, no me entusiasmaron. No salí deseando volver pronto. Sin embargo, como os decía, a la otra mitad de Punt le encantaron. Así que sólo puedo deciros: id y probad. Ah, ¡y luego me lo contáis!

 

 

Picsa
Calle Ponzano, 76
Teléfono: 91 534 10 09
FacebookPicsa

Mercato Ballaró

Hace mucho tiempo que me vengo lamentando de no encontrar buenos restaurantes italianos. La verdad es que cada vez me dan más pereza. Todos ofrecen lo mismo. Puedes ir con los ojos cerrados al 80% de restaurantes sabiendo de antemano qué te van a ofrecer. Y no hablemos de la calidad regulera… Sobre todo si pienso en las pizzas. Que levante la mano quien encuentra DE VERDAD masas o combinaciones diferentes que estén realmente buenas. Y, ¿qué me decís de los tiramisús? Pedir uno es como jugar a la ruleta rusa. La mitad de las veces son meros bizcochos con cacao que dejan mucho que desear.

Por eso, reconozco que no las tenía todas conmigo cuando decidí darle un voto de confianza a este restaurante. Pero la carta que aparecía en su web presagiaba al menos algo diferente.

Este Mercato Ballaró está especializado en platos sicilianos y del sur de Italia en general. Y, oh sorpresa, su plato fuerte no son las pizzas en horno de leña.

El restaurante está divido en dos ambientes. El de la planta de arriba, donde hay una carta más elaborada -y cara-, y el de la planta baja, con una oferta más sencilla e informal en la que se pueden pedir medias raciones. Como ya sabéis ahora vamos pegados a un carrito de bebé, así que  no había duda: planta baja.

Para empezar, la carta hablaba de empanadillas de queso siciliano y tomatitos, alcachofas fritas, embutido, sardinas rellenas… Nosotros pedimos los rollitos de berenjena y calabacín rellenos de queso ahumado y mozzarella. Para mi gusto fue el plato más soso de todos, pero aun con todo estaba bueno.

(Es una pena no poder ilustrarlo con fotos pero es que me robaron la cámara pocos días después -ains- y claro, no las conservo.)

Seguimos con uno de los que más nos gustaron: la caponata siciliana con burrata (pisto de berenjena con queso burrata) y una media ración del único plato de pasta que probamos: unos taglionis con zumo de Sicilia. Una mezcla de zumo de naranja y limón que les daba un toque amargo. Como era media ración y para compartir se dejaban comer, pero a mí me hubiese costado tomarme la ración entera.  Me gustan los sabores fuertes y ácidos, pero este era demasiado amargo.

De segundo huimos de la pasta y nos decantamos por el tartar de atún, que llegó con la yema entera para que el comensal la rompiera y mezclara con la carne, carrillada de ternera y el mixto frito (una selección de la típica fritanga de la región: panelle-tortitas de garbanzos fritos-, cazzille-croquetas de patata y menta- y arancinette -bolas rellenas de arroz-). Me encantaron las arancinettes y las croquetas, pero es un plato que llena muchísimo.

Y ahora es cuando lamento de veras no poder mostraros fotos de los postres. Porque no solo entraban por la vista, sino que encima estaban todos muy buenos. Empezando por el tiramisú que en este caso fue un acierto, la panna cotta de frutos rojos, una tarta de queso con mermelada tomate que estaba muy rica y una tarta de chocolate con naranja amarga que no le iba  a la zaga.

Supongo que tendré que volver. Aunque sea para haceros unas fotos y que lo podáis ver, ¿no?

Mercato Ballaró
Calle de Santa Engracia, 24
Teléfono: 91 310 16 18
mercatoballaro.com

El Ferry

¿Tienes plan gastronómico para este fin de semana? Si todavía no, te propongo que te des el capricho de irte de brunch. Así como suena, a pesar de pecar de snob.

A estas alturas creo que no es necesario explicar qué es eso del brunch. Lo hayas probado o no, seguro que te suena que es un menú que ni desayuno ni comida (no emplearé la palabra almuerzo, tema que merecería otro post) y que mezcla lo dulce con lo salado… Lo que sí quiero remarcar es que si el brunch original se toma a media mañana, en Madrid se ha adaptado al horario español y lo normal es encontrarlo de 11-17h en la mayor parte de restaurantes que lo ofrecen. Vamos, que para unos es su desayuno, para otros un aperitivo fuerte y para los más rezagados su comida.

Tenía El ferry anotado en mi lista de pendientes, deseando probar su carta de platos americano-japoneses (hablan maravillas de las Maryland crab cakes y de las croquetas Panko); pero como el hambre no entiende de horarios, nos encontramos un domingo a mediodía ante sus puertas y decidimos probar su brunch y dejar la carta para otra ocasión.

Lo primero que diré es que la sala es pequeña (¿6/7 mesas?) y su brunch muy reclamado, por lo que o has reservado previamente o tendrás que esperar un poquito.

En El ferry lo sirven de 12.30 a 16 h los sábados y domingos y por 15 € incluye: para abrir boca una copita (cava o Bloody Mary o cóctel mimosa -cava con naranja-), seguido de una cestita de bollería con café o té. La cestita incluye 3 piezas pequeñas por persona.

Como plato fuerte puedes elegir entre huevos con bacon, huevos Florentine o Benedict, entrecot, tortilla rellena, hamburguesa, ensalada César, sándwich El ferry o bagel con salmon. Nosotros pedimos unos huevos Benedict por aquello de ser los típicos del brunch y un bagel con salmón. Ambos platos estaban buenísimos. Al lado podéis ver los cócteles mimosa que los acompañaron.

Para terminar, la opción dulce: tostada francesa, ensalada de fruta, tarta de lima y tortitas con arándanos. Nosotros nos decidimos por las dos últimas. No puedo decir cuál me gustó más. La tarta de lima estaba deliciosa, pero las tortitas estaban tan esponjosas que entraban de miedo.

Si llegas tarde y hambriento quizá no te parezca suficiente, pero recuerda, en su origen era el desayuno de los “juerguistas nocturnos”.

Además de la carta que sigo teniendo pendiente (y su interesante y extensa carta de cócteles), entre semana ofrecen menú a 11 €. Menú que puedes encontrar en su página de Facebook, lo cual me parece muy cómodo si quieres elegir de antemano qué día ir o qué tomar ese día.

 El Ferry
Calle de Sandoval, 12
Teléfono: 91 447 28 88
web: elferrymadrid / facebookelferry

II Ruta del bacalao

Si hace poco os presentábamos la última edición de la Ruta del cocido madrileño, en esta ocasión os traemos otra ruta no menos interesante: la del bacalao.

Con la excusa de que llegan los días de Cuaresma, varios restaurantes madrileños nos ofrecen una receta donde el bacalao es el protagonista. En todos los casos el precio de este plato no superará los 10 €.

Esto es lo que nos propone cada restaurante:

- Treze: ensalada de bacalao marinado, con hummus y hojas aliñadas con una vinagreta de pasas.

Calle San Bernardino, 13
Teléfono: 91 541 07 17
www.trezerestaurante.com

- La sopa boba: bacalao confitado en piel de yuzu (un cítrico japonés), con kizami, wasabi y semillas de sanso.

Bacalao confitado-La sopa boba

Plaza de Guadarrama, 9. Alpedrete
Teléfono: 91 850 63 70
www.restaurantelasopaboba.com

- Trattoria SantArcangelo: bacalao Livornesse (frito sobre una cama de tomate aderezado con aceitunas y alcaparras).

Calle Moreto,15 Teléfono: 91 369 10 93 www.trattoriasantarcangelo.es

- El cielo de Urrechu: bacalao con ajo arriero en su pil pil.

bacalao -el cielo de urrechu

Avda. de Europa, 26 B. Pozuelo de Alarcón
Teléfono: 91 709 32 85 
www.elcielourrechu.com

- El mirador de la CEA: bacalao Club Ranero (bacalao al pil pil con chafaina de pimientos).

Calle Arturo Soria, 99
Teléfono: 91 752 76 22 / 608 954 151
miradordelacea.es

- Pinch-Arte: brandada de bacalao sobre regañá de pan polar y hojas tiernas de mostaza.

Brandada-de-bacalao_Velázquez128

Calle Velázquez, 128
Teléfono: 91 411 19 12
pinch-arte.es

Esta ruta durará del 5 de marzo hasta el 13 de abril. Además, se ha convocado un concurso en las redes sociales, en el que si haces una foto del plato que has degustado y la subes a twitter con el hashtag #RutadelBacalao2 puedes conseguir un lote de productos.

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